¿Serían estos mangos iqueños o piuranos? No había forma de saberlo. La etiqueta sólo decía “Peru”. Sin embargo, estos mangos parecían una sombra insípida de esa otra realidad grabada en mi memoria peruana. Había tanta distancia entre ambas realidades de mango como entre el mundo de las ideas y el mundo sensible en la filosofía platónica.

















