Salí del dormitorio sigilosamente tratando de no hacer ruido para evitar despertar a los niños. En silencio bajé las escaleras alfombradas hasta el primer piso. Tenía sed. Me dirigí a la cocina dispuesto a arrasar con cualquier líquido embotellado que encontrara en el refrigerador. El traje de Santa Claus me estaba sofocando y la almohada [...]










