(Continuación)
–Amigo–dije– eso lo sé yo muy bien, salí del país a los pocos meses del paquetazo económico, cuando cumplía los treinta años. Han pasado quince años y no me he asimilado del todo al lugar donde resido. Si tuve que salir lo hice pensando en regresar, las circunstancias no se dieron y para no extrañar a la patria, me la llevé enterita dentro de mí. Cuando la nostalgia me quemaba a matar, allí estaban nuestros escritores, nuestra bella música, la deliciosa comida típica, las infaltables reuniones con los compatriotas, los partidos de fútbol.
También fungía de cónsul ad honorem en todo evento de mi comunidad que requiriese una representación peruana, creando una persistencia de la memoria para mis hijos y su herencia cultural. Saben tanto de los héroes norteamericanos como de los peruanos y hablan el español tan bien como el inglés. No escatimé nada para que conocieran su gran legado. Le digo amigo, hay dos cosas a las que un hombre no puede renunciar sin hacerse un desgraciado: sus creencias y su patria.
–Caramba doctor y yo que pensaba darle un jalón de orejas por irse y usted me abruma con esa respuesta, no sé que decirle. Leer el resto de esta entrada…

La ley SB 1070 firmada por la gobernadora de Arizona, la republicana Jan Brewer, el 27 de abril del 2010, criminaliza la violación del estatus migratorio, lo cual convierte en delincuentes a todos los indocumentados del estado. Según los diversos calculos en Arizona hay más de 400,000 indocumentados y el 12% de sus trabajadores son indocumentados, mientras que en los Estados Unidos hay más de 12 millones de indocumentados. Las nueva ley faculta a la policía a interrogar a cualquier persona sobre la 



Atrás queda el estrés del congreso internacional en la Universidad de Columbia y la lluvia helada. ‘Mojitos’ , ‘Margaritas’ y cervezas coquetean sobre las manos. Los músicos son cubanos. Cualquier lugar del mundo es posible en Nueva York. Entre la barra y los músicos, se despliegan iniciados y neófitos salseros de todos los continentes, clases sociales y programas de estudio.
La noche avanza caudalosa a golpe de timbales. “Yo he jugado fútbol con el ‘Cholo’ Aparicio, Navarro y Quesada en Nueva York”, me dice un dominicano. “Tenemos un equipo dominicano en la liga de Manhattan”. El hombre conoce de fútbol latinoamericano como Eduardo San Román. Mi amigo saca a bailar a la recepcionista brasileña y por allá un mozo afro-estadounidense de 2 metros de altura baila con una comensal dominicana como si compitieran en la final de ‘Bailando por un Sueño’. Todos hablan a la vez, todos se escuchan a medias, pero todos mantienen el consenso de disfrutar cada minuto y de aplaudir a los músicos.
“Los latinoamericanos no tenemos otra opción que unirnos”, agrega el ex futbolista dominicano mientras retumba el ‘Kimbara’ con fuerza dionisiaca. Salimos a la lluvia de Broadway Avenue en Manhattan. Es sólo la medianoche del viernes y el congreso continuará por la mañana.






El terremoto del martes 12 de enero en Haiti trajo a mi memoria los dias de angustia y desesperacion vividos desde la tarde 15 de agosto del 2007 cuando, estando en los EEUU, me entere del terremoto de Pisco, Ica-Peru. El miercoles 13 de enero visite a mi vecino haitiano Marky Jean Pierre en la villa de la Universidad de Massachusetts (Umass). Marky es estudiante doctoral en dos programas y es miembro de una ONG educativa haitiana, Foundation Honor for Haiti (http://www.fonhoh.org/). Lo encontre con un semblante de serenidad, pero bajo el efecto de ese asombro que nos desgarra cuando la realidad se convierte en nuestra peor pesadilla. Me dijo que aun no podia comunicarse con nadie de su familia ( sus padres y sus seis hermanos) en Puerto Principe y que el viajaria apenas pueda a Haiti. Me conto que la ultima vez que hubo un terremoto de esa magnitud fue a finales del siglo XVIII. Entonces, alguien recogio a un muchacho que quedo huerfano. Ese muchacho se convirtio en Petion, uno de los primeros presidentes de Haiti en 1807 (Haiti es la primera republica independiente latinoamericana), y fue Petion quien apoyo el proyecto independentista de Bolivar que culminaria la independizacion de las colonias espanholas en Sudamerica, entre ellas la del Peru: “Cuando salvas un ninho puedes estar salvando a un pueblo”, me dijo Marky.























