No son ni las 2 de la tarde, camino hacia mi auto, un viejo Pontiac de 8 cilindros, muy espacioso, viejo pero corre bien, compañero de muchas tardes y noches, en fin. Es aun temprano pero ya mi corazón late rápidamente, se acelera con solo imaginar su sonrisa, sonrisa que aparece muy esporádicamente, sobre todo cuando me mira, pero eso es suficiente para lograr tocar al loco corazón. Es aun temprano para recorrer los caminos que casi cada día recorro, con la esperanza de que esta vez el final sea diferente. Mientras avanzo por las calles, o el Pontiac corre pues yo no sé donde estoy, estoy en automático, no se a donde voy ni de donde vengo, pero llego donde siempre, donde me reciben con las puertas abiertas, esa cueva oscura, donde cada tarde comparto con las sombras. Siempre soy bienvenido, aunque no haya nadie, siempre hay muchas botellas de muchos colores, y sabores, y el mismo efecto, combinación peligrosa, combinación que logra explotar algo dentro de mí, que logra liberar, aquello encerrado, eso que se asusta con la luz. Serán como las 6 o quizás 7 ¿de la noche? ¿De la mañana?, que interesa, mis pasos delatan la hora, raspo las paredes donde ese polvo blancuzco se cofunde con otros polvos mas blancos, así logro añadir vida a la oscuridad.
Mientras recorro las calles con mi viejo Pontiac, esas calles oscuras en donde nadie tiene rostro donde nadie se atreve a mirarme, y a mí no me interesa mirar a nadie; solo sonrió al ver una sonrisa atrás de mis ojos, manejo o me manejan lentamente casi como al rimo de mis pensamientos, mientras me voy acercando, algo se acelera, ese es el ritmo de mis miedos, rápidos. Antes me arreglaba, antes me peinaba, me perfumaba, ensayaba una sonrisa, ensayaba que decir, ya no, no hay tiempo, no me queda mucho tiempo, se que la voy perdiendo, lo siento, y tengo más miedo, ese miedo me paraliza, más errores, más perdida, más miedo, miedo de perderla de no volver a ver su sonrisa, de no escuchar su voz, de no sentir su suave perfume cerca de mí, de no ver como su cabello se aleja con el viento en la velocidad del auto en esos vidrio abiertos que estiran su cabello, y yo embobado, embrujado, admirando y amando cada momento. A una cuadra me detengo, no sé qué hacer, dudas tengo, confusión, ¿qué hago?, ¿qué le digo?, entre dudas, cerca, muy cerca de ella, la veo sentada en la entrada de su casa, ella no puede verme, o no quiere verme, intento retomar valor, intento arreglar mi cabello, me miro en el espejo, aun no soy yo, ensayo una mueca intentando sonreír, tratando de pensar en algo, gracioso, no puedo, bajando la mirada, veo detrás del espejo, la veo conversando con alguien, ¿quién es? La veo sonreír coqueta, alegre, con una alegría que no la conocía, una alegría que nunca pude producir, la veo alejarse con aquel ladrón, la veo irse , perderse en la oscuridad, y sé que la perdí, se que ya no volverá a mí, y nada volverá a ser igual, ya no volverán esos momentos de compañía mutua, de secretos en silencio, de complicidad sin ruido, de esperanza, se que perdí, sé que me perdí hace mucho, y aun no me encuentro.
El carro vuela por las carreteras , estoy lleno de amigas, amigas de colores y sabores, sonrió, escucho música, me siento feliz, libre, la velocidad me acompaña, la noche me oscurece, se que esta vez no voy a parar hasta llegar al límite de los limites, se que descubriré lo que no fui, miro al lado donde ella se sentaba , ahora hay otras, que no hablan pero me pierden igual o más… sonrió por que ya no hay porque sufrir, porque luchar, eso me libera, ya no es necesario seguir por ese camino, el auto vuela, yo vuelo, mis amigas vuelan, los colores se vuelven uno, un rojo intenso, un sabor dulce amargo, el viento no llega, el aire no llega, los vidrios dejan escapar los suspiros, dejan irse el alma, la vida, y yo sonrió, por fin, ya voy llegando, pues veo su sonrisa al final de la oscuridad, ya no hay angustia, ya no salta mi corazón, estiro los brazos abrazando… la oscuridad,,, la soledad.
Buen corto, Javier. La narracion termina congelando la sonrisa del lector. Esta el narrador en algun lugar/tiempo post-mortem? Me parece que hay vocacion por lo que esta mas alla de las experiencias limite.