El Quinto Suyo

Mundo virtual del emigrante Peruano

Mas allá del Amor (Cuento)

La neblina cubría con su espeso manto las islas y toda la bahía de Flanders en el estado de Maine. Una lluvia fina, microscópica, lo empapaba todo.

David solitario sentado en una peña a la orilla el mar era envuelto por la penumbra del atardecer. Insensible al frió y al agua que mojaba sus cabellos, sus ropas. Observaba sin ver la marea que ascendía y las águilas que descendían rasantes sobre la liquida superficie tras su presa. Sus  ojos envejecidos no representaban los veintidós años que tenia.

La brisa fuerte parecía traer el eco de la voz de su amada Erika. Por breves momentos trataba de aferrarse a la vida, trataba de pensar que esos cuatro años no habían existido, que todo había sido una ilusión. Pero no, su corazón a punto de dejar de latir, sus piernas ya tan cansadas de caminar y la debilidad, resultado de comer solo lo necesario para sobrevivir, estaban allí, hiriéndolo, no, no era una ilusión, había pasado y lo recordaba todo.

–Hola, me llamo David,  creo que vamos a llevar los mismos cursos.

–¡Ya, al fin! el último año de secundaria, me llamo Erika.

–No te vi en los primeros años  ¿de dónde vienes?

–De Maine.

–¡De tan lejos!

–Sí, es una larga historia, quizás té la cuente algún día –y lo miró enigmáticamente, David creyó intuir un dejo de picardía en su mirada.

Así, con estas formales palabras de saludo comenzó una sublime historia de amor. Del saludo a la conversación, al prestarse libros y cuadernos, al compartir más tiempo de lo normal. Al comenzar a sentir que ya no se podía pasar cualquier hecho por más simple que fuera sin decírselo al otro. La primera caricia, el primer beso. Las llamadas telefónicas y los mensajes de texto cubrían las horas en las que no podían estar el uno delante del otro.

Siguió la noche de la primera cita, el padre de Erika la visitaba en  Connecticut. David aprovechó la coyuntura para formalizar su enamoramiento. Con la boca seca, los músculos tensos, un poco de sudor frió, pero con mucha decisión y valor dijo: “Señor Scheridan me llamo David Pereira y respetuosamente le pido permiso para salir con su hija al cine. Mis intenciones son nobles y estoy dispuesto a acatar su decisión sea cual fuera esta”.

Paúl Scheridan, descendiente de irlandeses, era un hombre de pocas palabras, que le gustaba vivir lejos de la modernidad, buscando así la soledad de los bosques. Estaba curtido por el severo clima norteño y se dedicaba a alquilar cabañas a los turistas en Maine. Se quedó un momento mirando a David, frotándose el mentón y se preguntaba de donde había salido ese muchacho con tan anacrónica petición. Le  pareció por un momento verse a él mismo hacia ya muchos años. Tras quedarse pensativo un par de minutos midiendo el temple de David dijo: “OK, pero están de regreso antes de las once y recuerda Erika es el tesoro más preciado que tengo, con eso te digo todo.”

Fue un año maravilloso los estudios y las tardes deportivas, los conciertos, para ambos muchachos era el primer romance. Erika destacaba en los deportes y David en el piano, eran inseparables. En la graduación fueron elegidos  rey y reina de la promoción. Pero llego el día de la despedida, pues ella tenía que regresar con su familia en Maine.

Por más que los seres humanos nos enfrentamos a una adversidad que parece insalvable, tenemos la esperanza de que usando todo lo que ténganos a mano podemos alterar el tiempo y el espacio.

Y eso paso con los dos muchachos, que contra todo pronóstico siguieron estudiando, ella en la Universidad de Maine y él en la de Connecticut  y al mismo tiempo manteniendo un romance a la distancia. Aprovechaban todas las oportunidades de visitarse feriados, vacaciones, reuniones familiares.

Las familias también se conocieron y Paúl, llegó a establecer una buena relación con el padre de David, Pedro Pereira inmigrante peruano, introvertido, que se dedicaba a escribir artículos y cuentos para un periódico hispano de Connecticut. Igualmente las esposas de ambos se hicieron buenas amigas.

–Como son las cosas Pedro, cuatro años atrás parecía una ilusión el amor de nuestros hijos y ahora ya tan cerca de graduarse, parece que se nos casan.

–Así es Paúl y ya me veo con un par de nietos para volcar en ellos todo ese amor paternal que aún me queda. Y de paso escribirles a nuestros hijos una gran historia como regalo de bodas.

–¡Eh Pedro, tú siempre encontrando algo que escribir en todo lo que ves!

 –Así es amigo, no puedo evitarlo es como si los escritores tuviéramos licencia para inmiscuirnos en todo, pero al menos por mi parte con respeto.

–Esa palabra, ya no se estila, Pedro. Siempre se dice que todo tiempo pasado fue mejor, pero es un decir pues las nuevas generaciones tienen sus meritos. Pero hoy en día todo va cuesta abajo. Violencia extrema en todos los medios de comunicación, no hay respeto a las personas, a la sexualidad, al honor, ni siquiera a la vida.

–Sí y se ha establecido una guerra contra el respeto y el que se atreve a tratar de defenderlo es tildado  de anticuado, idiota o fanático.

–Es un alivio saber que aún quedan personas que se respetan a si  mismos y a los demás. ¡Bueno basta de filosofar! Entremos al comedor mi esposa a preparado un delicioso cebiche.

–Y yo que ya me acostumbre a sus comidas, vamos al toque, al ataque y provecho.

–¡Vaya un irlandés inca! , creo que con esto ya lo vi todo.

Faltaba poco para la graduación, la felicidad rebosaba en Erika y David. Se visitaban en sus respectivos campus, admirados de unos y envidiados  por otros.

Betty era una bella muchacha que estudiaba música con David. Este había resistido todos los embates de la muchacha  para enamorarlo. Era tal el amor de David hacia Erika, que ni se daba cuenta de los avances de Betty.

–David tocas muy bien el piano ¿por qué no me das un concierto?

–Voy a dar uno en el Auditorio Wells, el próximo fin de semana.

– Lo que te estoy pidiendo es un concierto privado, en mi habitación o donde quieras.

–No entiendo ¿por qué me dices esto?

–No te das cuenta que te deseo desde hace ya mucho tiempo.

–Tú sabes que tengo novia.

–No me importa, hazme tuya.

–Lo siento Betty. Erika es todo para mí.

Betty herida en su amor propio se alejó dejando que el rencor la corroyese.

Cuando Erika visitó a David  vio que este se besaba apasionadamente con Betty y al increparlo este solo pudo tartamudear que era Betty la que lo había besado a la fuerza. Dos chicas que pasaban por allí dijeron: “Mira que cínico si el siempre sale con Betty “. El mundo se le cayó a Erika de nada le valieron a David las súplicas de que había caído en una trampa. Erika corrió a su auto y salio a toda velocidad David no tuvo tiempo de llegar al suyo para seguirla.

Ese había sido el plan de Betty esperar la llegada de Erika y fingir la escena ayudada por cómplices.

Eran tiempos funestos también para la nación que se hallaba sumida en una  gravísima crisis financiera, debido a criminales de cuello y corbata que habían llevado a la bancarrota a millones de familias.

Los Sheridan no pudieron soportar esta embestida y tuvieron que vender sus cabañas antes de que no valieran ni siquiera lo que habían costado. Y aceptaron administrar un negocio parecido de su familia en Irlanda.

–¡Qué tal Pedro! Hablando de respeto y tu hijo nos clava semejante puñalada en la espalda.

–Te he repetido ya tantas veces que fue una trampa, no lo entiendes

–Ves mucha televisión, Pedro. Nos vamos a Irlanda y Erika quiere venir con nosotros.

–Pero debe haber alguna manera de confrontar los hechos, de  averiguar la verdad.

–¡Pero no la hay! Así que hemos terminado esta conversación, Adiós.

Mientras tanto David le gritaba que la amaba, llorando como un niño  y como un mendigo suplicaba a Erika, sin dignidad ni orgullo, pues la amaba mucho más que eso. La gente volteaba a verlo conmovida, pero Erika llena de ira y de celos no razonaba. David fuera de si tomo su auto y viajo como un bólido de Maine a Connecticut, tenía pensado arrancarle la verdad a Betty y que confesara a Erika su maldad. Pensaba usar la fuerza si fuese necesario, había comenzado a perder los escrúpulos y la razón.

Por más que la buscó no la encontró parecía que la tierra se la hubiere tragado. Ese había sido el plan de Betty destrozarlo, ya no atraparlo. Destruirlo y destruir a Erika, un odio malsano, enfermizo la habían hecho planear su venganza. Al llegar a casa de su padre David se entero del viaje de Erica y su familia a Irlanda y como un autómata tomó su auto y desapareció sin que nadie pudiera impedírselo.

La noche cubría ya la bahía de Flanders, había cesado la lluvia y una hermosa luna llena se reflejaba en las aguas. El silencio era solo interrumpido por las ondas del mar que besaban la orilla. David seguía en su peña. Barbudo, mojado e insensible a la picadura de los mosquitos. Esa había sido la peña desde la que ante esa misma luna se habían jurado amor eterno, y él estaba listo par hacer honor a su juramento.

Vio una forma espectral que se acercaba hacia él por la orilla gritando su nombre, no sintió miedo, solo quería  que cesara, ya, de ese dolor que lo aniquilaba. Presto más atención y vio que era Erika, pensó que ya había perdido la razón  y con las venas latiéndole en las sienes grito como un enajenado.

La muchacha se abalanzó a sus brazos llorando.

–¡Perdóname David, perdóname! sabia que te encontraría aquí.

–¡Cómo puede ser posible esto!–alcanzó a gritar David, y  estupefacto añadió: “¿Eres un fantasma, una alucinación, aléjate? ¿No ves que estoy muriendo?”

– ¡No David, soy yo, tu Erika! ¿No me reconoces? Tócame, no soy un fantasma.

¿Pero cómo…

–A última hora no viajé. Busqué a Betty confesó todo, me costó trabajo, más bien dicho le costó a ella, perdió dos dientes, creo que le malogré una costilla y la llené de moretones. Tú sabes que soy buena en los deportes, la fuerza usada para una causa justa ¿me perdonas David?

El muchacho no respondió, se perdió en un beso apasionado con su amada. La luna complacida les besó el rostro.

El URI para seguir esta entrada es: http://www.elquintosuyo.com/2010/04/21/mas-alla-del-amor-cuento/trackback/

Dejar un Comentario

:D :-) :( :o 8O :? 8) :lol: :x :P :oops: :cry: :evil: :twisted: :roll: :wink: :!: :?: :idea: :arrow: :| :mrgreen:

[El Quinto Suyo esta orgullasemente diseñado gracias a WordPress.]