El 21 de junio de 2009 hice Inca-Pie en Lima después de 7 años. Cuando bajé del avión procedente de Massachusetts, apenas amanecía en la ciudad. El leve aroma a mariscos vivos de la brisa del mar se sentía alrededor del aeropuerto Jorge Chávez. Me desplacé de inmediato al extremo este de la ciudad, al distrito de La Molina. En el camino me entretuve viendo los nuevos locales comerciales y los insinuantes carteles publicitarios que inundan las avenidas La Marina y Javier Prado. Luego, esa misma mañana, comencé a explorar la nueva ciudad navegando de combi en combi.
Todos los objetos en Lima parecían haber pasado por un humedecedor antes de tocarlos. Mis ropas parecían estar permanentemente húmedas. Las hojas de los libros y los muebles de madera parecían ablandados por esa humedad continua. A ratos, los humos del transporte público hacían el aire irrespirable. Vi mucha gente joven vistiendo sacos azul marino y corbata, y/o sacos y faldas. Inferí que esa seriedad en el vestir era la afortunada señal de contar con algún empleo formal. Por otro lado, los choferes y cobradores de las combis me parecieron más amables que siete años atrás. Al menos nadie me despachó del vehículo en marcha con la avertencia: ‘Pie derecho, pie derecho’. Incluso, ante mis preguntas sobre cómo desplazarme a algún otro punto de la ciudad, los choferes y cobradores me brindaban explicaciones claras y, varios minutos después, se preocupaban por recordarme en qué paradero debía bajarme. Las combis sintonizaban mayoritariamente música salsa o cumbia peruana. Después, durante el transcurso del día, comprobé que la salsa sensual de los 80s y la tecno-cumbia actual dominaban ampliamente la mayoría de la radio emisoras, espacios públicos y casas capitalinas. Además, por todos los distritos, vi edificios en construcción y en todo mi primer día sólo vi un mendigo. Ahora hay artistas callejeros dando volteretas en las intersecciones de los semáforos, sin faltar los vendedores de golocinas. Me pareció increíble que la recesión global aun no sea palpable en las calles de Lima. En muchas avenidas el tráfico era sumamente pesado por la cantidad de vehículos, pero se veía más orden. Sin embargo, los noticieros televisados de señal abierta me parecieron más comprometidos con la distracción social que con la información ciudadana. Eso fue lo único que parecía haber empeorado en el país. La pobreza de sus contenidos y la frivolidad de sus análisis era asfixiante. Me pareció que dependiendo de esos noticieros nadie podría llegar a tener una idea clara de lo que sucede en el Perú, menos aún de lo que sucede en el mundo. De la masacre ocurrida pocos dias atrás en la ciudad de Bagua no había ningún recuento y los análisis sobre lo ocurrido ahí carecían de principios básicos de ciudadanía democrática y de justicia social. Esperar una mirada histórica de las relaciones entre Estado Peruano y pueblos indígenas del Perú (la columna vertebral de nuestra sociedad nacional) en intersección con la dinámica del sistema económico nacional, parecía en esa atmósfera lo mismo que esperar que crezcan peras en el olmo. Días después visité la más bella novedad de mi visita: ‘El Circuito Mágico del Agua’ en el Parque de La Reserva.
El espectáculo de las fuentes de agua iluminadas por luces multicolores al son de música de distintas épocas y tradiciones culturales (que van desde la opera alemana hasta el landó afroperuano) se ha convertido en lugar de estético esparcimiento para alegres familias, apasionadas parejas y curiosos turistas. Al hacer inca-pie en Lima luego de 7 años, en mis primeras impresiones palpe una mayor cordialidad, autenticidad y progreso en sus habitantes, aunque la clase política limeña y alimeñada siga luciendo la misma petulancia, matonería y prejuicios coloniales que deje en el 2002.
Nota: en la primera foto aparezco junto a mi hijo Rodrigo junto a una de las fuentes del Parque de la Reserva. La segunda foto fue publicada por Alberto Alejos en: www.dondeviajar.es/experiencias/parque-de-la-reserva-el-paseo-de-las-aguas.html
Hola Luis,disfruta de cada minuto en la patria,saludos desde Connecticut.Buena Crónica de Viaje.
Nuestra Patria luego de varios años de estar ausente es simplemente bella y singular, como Martin volvi a ella luego de 10 años afuera, a mi llegada observaba y percibia todo a mi alrededor con alegria, con mucha alegria de volver de estar en mi tierra luego de una decada afuera. El acento al hablar me convencia de estar en mi Perù, los Taxistas llamadores afuera del aeropuerto me daban la bienvenida con sus particulares formas de ofertas, todo tipo de precios escuchaba atento y sonreia en silencio buscando un precio acorde con la distancia recorrida, mi destino era cerca al touring en Lince a casa de mi madre. Lo primero que me llamo la atenciòn fue que el amable chofer me dijiera por favor el cinturòn es obligatorio y me haga con las manos el gesto,ahhh dije que bien,; el cielo limeño era color panza de rata gris-plomo, el transito vehemente y mucha bocina me transportaban a otros tiempos y a la vez sabia que volvia a lo mio a lo nuestro ,a mi querido Perù .El taxista como sabiendo tocaba en su radio mùsica Criolla y yo me deleitaba escuchando. Mis dias en Lima fueron bellos increiblemente bellos , si bien existen falencias yo las paso por alto porque Gozar de la Familia,reir con los amigos ,comer la diversidad de platos, tomar tu Inka Kola heladita o tu chichita morada ,sentir tu Patria saber que estas en tu tierra no tiene precio , mas bien es una bendiciòn . Viva el PERU.
Martin: Luego de leer tu cronica, uno siente que mejora poco pero como dices la petulancia politica siempre se mantiene, imaginemonos desde nuestra epoca escolar donde escapabamos para paelear en el hueco del parque de las leyendas, del los grandes partidos chacra cuya idea era ganar si o si y todo valia,hasta con bala fal incluida de aquellos años de ruli rendo de Toque a Toque por los golpes militares, o de aquella epoca en que supuestamente ibamos a los museos a ver cuadros, y la unica forma de demostrar era que te cuenten como era la entrada hacia uno doblaba y que cuadro podria estar para que nuestro profesor te diga muy y 20 de nota, o cuando con Don Victorio tu y el Filosofaban sobre el momento y la logica solo quedaba en los cuadernos porque hasta ahora nadie sabia porque la negacion de la negacion es una gran verdad, pero asi es el Peru. y te cuento que cuando vas al interior del pais a comunidades campesinas estan sumergidas en su atraso aproposito de los gobernates actuales, que dicen que no se envio o compro frazadas y medicamentos y se envio porque el Senamhi no declaro oficialmente el Invierno en Puno, sabiendo que todos los años el Friaje se da en esa epoca, asi es nuestro Pais.
Bueno me da gusto amigo que estes aqui en el Peru
ojala Podamos reunirnos
Pertenezco a la PEA del Peru y me dare tiempo
Jorge Corbacho
Bienvenido Martín al Perú… si lástima que aquí no tengamos todos los adelantos de tu nueva residencia… en los EEUU. Aquí vas a ver y encontrar tal vez todo diferente… feo.. sucio y húmedo pero gracias a Dios no he tenido que irme de mi tierra para salir adelante… Bueno espero que con el pasar de los días te vaya aflorando lo peruano, claro que tal vez ya seas más americano que peruano. La patria es una y lo más lindo es sentirse orgullosa de ella… cada uno con su manera de pensar y sentir… pero como dijo una amiga QUE VIVA EL PERU c…O, espero no ofender tus oidos.
Creo que Dios nos bendijo al darnos un país tan hermoso, con gente que sabe querer a la familia y los amigos y compartir con todos ellos, y no la frialdad que se aprecia en otras disque ciudades civilizadas. Los días pasarán rápido y pronto retornarás a tu nueva vida… No te olvides de comer rico… eso no lo podrás hacer en otro lugar.
Querida Gisella,
gracias por haberte dado un tiempo para leer la cronica. Creo sin embargo que si la lees con mayor atencion veras que hay un elogio a la nueva Lima a pesar de mi rechazo a nuestros politicos nacionales.
Estimado Martin:
He leido con mucho interes y detenidamente el comentario de Tu columna, y lo que nos cuentas ahi es verdad….! son pinceladas de nuestra gran y querida Lima. Su gente, sus ambulantes que son cada vez menos, sus golosineros de semaforos (cruceristas) en el argot de ventas; que aunque no lo creas amigo son canales de salida muy importantes para las industrias de golosinas. Ademas de todo lo observado en las salidas que has tenido, me parece que Te falto más por ver; quiza por la falta de tiempo o quiza por la falta de un guia. Te perdiste las ferias de comida criolla, los recorridos por el centro de la ciudad: Balcones, Iglesias, Museos, etc…! los cuales tambien han cambiado, los Centro Comerciales de los conos norte y sur. En fin Martin hay mucho por ver….!
Si sales fuera de Lima 150 Km, al norte te encontraras con campiñas muy hermosas si subes 50 Kms. mas encontraras a la ciudad mas antigua del mundo (Caral). Si bajas 150 km. al sur, te encontraras con las rutas del vino y del pisco y si subes al carretera central 50 Km. + encontraras los mas variados micro-climas. Querido Martin cuando llegues a Lima avisanos, para darnos un caluroso abrazo.
Por suerte o desgracia, o la razon que fuese, dejar la patria no es nada grato. Bendito sean aquellos que no tuvieron que irse, o que enfrentaron la necesidad de diferente manera. La vida, sus oportunidades o sus desgracias, son individuales y unicas,como somos cada uno de los seres humanos. Me parece muy tonto, y patriotero, criticar a alguien por el hecho de haber salido del Peru, por la razones que fuesen. Mucha gente hace mas patria a la distancia, fuera del Peru, que dentro solo tratando de sobrevivir. Mi Peru es unico, con sus interminables problemas, y de a pocos tambien, con sus esperados atinos, pero no hay nada mas conmovedor que el volver. No deberiamos chancarnos entre peruanos, sea que estemos fuera o dentro, si podemos aportar positivamente al pais, que importa donde duerme cada noche nuestros cuerpos cansados. Volvamos al Peru, por corto tiempo, y porque no, para siempre.
Recordado Martin: Lei con mucho interes tu cronica y me alegro mucho que hayas regresado despues de 7 anios a nuestro querido perusito.Cuando regrese de sydney despues de 4 largos anios senti lo mismo que tu,queria hacer todo lo que no hacia por muchos meses,subi a mis micrasos,surfie Lima en las combis asesinas,eso si escuche un par de veces al bajar del micro >pie derecho, pie derecho y de cajon busque mi caserito que vendia ceviche de conchas negras de “ambulancia”en la esquina de Escardo y La Marina,pero esta vez no me trate de esconder para que nadie me vea como lo hacia antes,las que se escondian eran mis hermanas que no podian creer en donde estaba comiendo.Si de algo me sirvio el salir al extranjero es el valorar aun mas nuestras costumbres y nuestras tradiciones,siempre tendremos que mantenerlas orgullosos porque son unicas,pero tambien la vida me ensenio que antes de salir de Lima yo pensaba que el mundo funcionaba igual en todas partes,y por eso entiendo porque hablas de nuestros politicos y como ellos por demasiado tiempo dejaron a nuestros indios siempre atras,olvidados por casi todos,es una lastima y ojala que de poco se les de la oportunidad de salir adelante y no ser tratados como ciudadanos de segunda clase.Las criticas si son constructivas son buenas y yo creo que Gisela probablemente te dio una opinion muy parecida a la que yo te hubiese dado antes de salir de Peru la primera vez,esta bien yo entiendo tambien su punto de vista.
Bueno Martin un abrazo y cuidate… :
Bien Pitty! buena la crónica y genial la descripción que haces, sobre todo de los noticieros, están en otroa cosa menos en dar lo que tiene que dar a la población. Cuando va un turistas a Lima o un peruano que vive fuera siempre se da cuenta que limonta es una ciudad muy húmeda (y claro muchos hablan de la panza de burro del cielo limeño), para serte sincero las dos veces que yo he vuelto no me di cuenta de eso, vi cielo como azulado, (o habrá sido mi imaginación), en fin, gracias por la nota. Me falta conocer la fuente mágica ya que cuando volví aún no la habían construido.
Saludos!