En su debate contra el esencialismo racial que hizo posible el nazismo, el filósofo senegalés Leopold Sedar Senghor (1906-2001) describió a las razas como ‘hijas de la geografía y de la historia’ y señaló que, a estas alturas de la historia, todos los pueblos habían realizado intercambios con otros; por lo cual, hablar de pueblos puros era hablar de una ilusión. Según Senghor, civilizaciones admirables como la sumeria, la egipcia y la griega habían sido mestizas.


















