Aquí o en el Perú el hambre es un tema para debatir. La reunión que se ha realizado en Roma ha sembrado el compromiso para reducir la falta de alimentos y el hambre a la mitad para el 2015. Estamos hablando de unos 900 millones de personas y para ello se han comprometido 183 países y destinado unos dos billones de euros para ayudar. Naciones Unidas ha destinado un billón de euros para los 60 países más pobres.
¿Quien o qué tiene la culpa? Los expertos señalan que se debe al alza de los combustibles, pero otros como el profesor Hans-Peter Weikard, especialista en economía del medio ambiente, de la Universidad de Wageningen, dijo que consumir menos carne ayuda al medio ambiente, porque de esta forma se ahorra espacio en los campos. “Por ejemplo un espacio destinado para sembrar 4 kilos de granos se convierten en uno para criar vacas o cerdos. Estos terminan comiéndose nuestros alimentos o para darles los pastos que necesitan se deben cortan árboles, quemar pastos naturales y otros”, manifiesta.
También comer papas ayuda a combatir el hambre en el mundo, porque cuando se le siembra ocupa menos espacio y produce más carbohidratos y proteínas por hectárea. Así se debe comer más papas y menos arroz y harinas. Además las personas podrían empezar a cultivar los huertos en los jardines de las casas, como pasa con muchas personas en América, dice Wouter van der Weijden, director de del Centro para la Agricultura y Medio Ambiente.
Por eso en Holanda, los holandeses comen papa en el puré, fritas conocidas como las frites o patat o simplemente sancochadas que acompañan a las verduras y a la carne frita. Así de simple, nada de aderezos, pasar largas jornadas en la cocina, no se hacen problema con la comida. ¿Y el arroz? Casi no se le ve en las mesas holandesas, es un ingrediente exótico, poco usado o relacionado a la comida Indonesa, China o Africana.
El futuro de la humanidad parece estar relacionado con la papa.
Otro factor que puede agravar la actual crisis de alimentos son los desastres naturales. Por ejemplo, las inundaciones del mes de junio en los EEUU han arruinado buena parte de la produccion de maiz y ya se calcula que esto elevara mas aun los precios.