Corocochay
Así llamábamos a los pueblitos sin nombre, a los que no aparecían en el mapa del Instituto Nacional Geofráfico, a ellos a los que solíamos visitar sin previa invitación oficial. Llegábamos incluso en la madrugada, sin importarnos que en alguno de esos caminos nos parara SL. Esa fue mi vida de los 20, caminé y caminé, conocí



















