El clima me recuerda a una mañana en la sierra peruana

Belgica, o al menos Kapellen es como una mañana en la sierra peruana. Olor a madera quemándose, no para cocinar o calentar el agua para los recién llegados, como sucedía en nuestras visitas a las comunidades campesinas peruanas, sino para dar calor a una casa con un gran jardín y dos autos estacionados afuera.
El clima belga te saluda a cada paso. En otoño las hojas de los árboles todas amarillas caen sobre la cabeza, las ruedas de la bici aplastan una inmensidad de colores ocres y tierras, es una pena, que allí mueran. Hay de todos los tamaños: chicas, grandes, super grandes y de todas las formas estrelladas, puntiagudas, redondas, romboicas. Con Brenda hemos juntado algunas, para el recuerdo, de nuestro primer otoño. Con las semillas es diferente, caen sobre la cabeza y sí duelen. A diferencia de otros árboles, los pinos son los únicos que no sueltan sus hojas una por una, hacen caer sus ramas y sus semillas y hay que saberlas esquivar.
En primavera el sol aparece, pero no calienta. Los belgas se alegran, guardan la ropa de invierno, cambian la casaca abrigadora por la de jean o lino, las mujeres visten sandalias y así llueva o haga un viento húmedo y frío no se ponen nada abrigador, porque ya es primavera.
Los migrantes mantenemos la casaca abrigadora, porque con estos cambios vienen las “mias” es decir las epidemias: gripe, bronquitis, moco verde y una tos que nos hace recordar esa frase famosa “vete a Jauja”. Aunque la tuberculosis ha sido erradicada de estas tierras, rebrota por ciertas áreas, sobre todo donde se asientan los migrantes que son ortodoxos o protestantes, conocida como la Biblebelt, que en Holanda va desde Zeeland hasta Veluwe. En esas zonas, por esta época, ya aparecieron – después de 20 años- las paperas, la rubéola y el sarampión.
Estos cambios de clima traen su belleza escondida: decenas de mariquitas, caracoles y una rana en nuestro estanque, que por su canto creíamos que se estaba malogrando el termostato.




















en Abril 30th, 2008 a las 3:54 pm
Me gusto la descripcion y comparacion de la primavera en Belgica con el paisaje de la sierra peruana. Me hizo recordar el lento olor de la lenha quemada y acogedora que tambien disfrute en mi infancia.
en Mayo 8th, 2008 a las 8:31 am
Muy bella la foto ilustrando a Kapellen. En USA tambien existe el Biblebelt, zona en la cual muchas religiones dan preferencia a la fe y la oracion para curar enfermedades y optan por dejar de lado a la medicina moderna