El Quinto Suyo

Mundo virtual del emigrante Peruano

Junio 26, 2009

La miro una y otra vez, ¿ me sonríe? O esta triste”

por @ 7:09 pm. Archivado bajo Diarios Personales

La miro una y otra vez, ¿ me sonríe? O esta triste”

Noooo!  Me sonríe – grite muy dentro de mí. No puedo creerlo, hasta hoy, no puedo…. Pensar que ese pequeño y frágil cuerpecito sea mi “Mama” Rosa, mi inmensa “Mama” Rosa. No, no es ella, me están engañando, como cuando me regalaban un juguete por otro diciéndome que era mejor que el que Yo quería.

Pero, no, no, es ella,  es un pedazo de materia ya gastada por el paso de los míseros y rápidos anos, de esta vida más mísera, que como dicen las comadres de velorio – no vale nada.

Cierro los ojos por unos segundos eternos y la veo a ella, bailándome y cantándome a los pies de mi cama, donde Yo un anciano de de 19 años descansa (no en paz); mientras ella a sus más de 70 anos, derrocha energía para levantarme el ánimo,  ja, y Yo, me hago el dormido para que se vaya y me deje en “paz”, ja…

Maldita y maestra vida, que cuando creemos que hemos aprendido todo nos damos cuenta que hemos sido malos alumnos.

“Mama” Rosa, no creas que algún día te olvidare, ya han pasado 26 años y aun te veo bailar y cantar a pesar que no podías oír, por las noches recordare tu vocecita cantándome al oído y en el día te veré siguiéndome con tus pasitos cortos para alcanzarme y darme un “cocholate” como me decías, como si aun fuera un muchachito.

Hasta pronto Abuelita querida

Junio 10, 2009

Como cada sábado y Martina

por @ 7:05 pm. Archivado bajo Diarios Personales

Caminábamos como tantas veces sin rumbo, mi querido amigo Jorge “Pato”, Daniel “Paiva” y Pancho “Trabalenguas”, por las calles de Dios, buscando lo que siempre buscábamos y no sabíamos exactamente que era, quizás un poco de alegría, alguna botella de ron ayudaba pero con el paso del tiempo las risas se iban agotando. De pronto vimos en una pequeña casa mucha luz y música, la gente se movía desenfrenadamente, ellos si habían encontrado lo que nosotros buscábamos y no sabíamos encontrar. Mirando tras las ventanas desde afuera, las contorsiones, la música de B52 parecía enloquecer a esos sabios que sabían lo que hacían. Pancho dijo la puerta está abierta (quizás por el calor), Daniel “entramos”, “pato sonrió maliciosamente, Yo me tome un largo trago de ron que era mi forma de decir “let’s go”.

Fue cuestión de segundos, esperamos que empezara una canción y en el tumulto, “zas” estábamos adentro, la técnica era sacar a bailar inmediatamente a quien sea y sonreír sintiéndonos parte de la fiesta. Mis movimientos algo torpes y por estar cerca del tocadiscos hacia que chocara con el aparato y la aguja “saltaba” y la canción volvía empezar, larga muy larga canción de B52, la gente sudaba pues no tenía cuando acabar, alguno por ahi se dio cuenta de mi torpeza y me miraba reprochándome pero no decía nada, quizás otro “colado”. Me aleje un poco del tocadiscos, ese movimiento fue fatal (y el ron) pues solo vi que las luces del techo me miraban, la caída hacia atrás era en cámara lenta, solo llegue a ver el rostro de la chica sorprendida (¿o quizás ella me empujo?), pero un milagro sucedió, a punto de caer de espaldas el ron mostro sus reflejos, mis manos tocaron el piso y mismo Martina Navratilova en su mejor momento cuando gano las Olimpiadas, me impulse para seguir “toneando”, no sé cómo regrese y me encontré moviéndome de nuevo verticalmente. Las miradas de los “toneros” sorprendidos, de admiración, o envidiosos de mi agilidad gimnastica, y Yo con mi mejor sonrisa solo le dije al oído a la chica: “ese es el paso de la caída”, ella sonrió coqueta y me dijo “¿vamos afuera un rato?” y Yo – claro hace calor. Salimos a la calle, mastique un chicle voltee a ver a mi conquista lograda gracias a Martina y ya no estaba, cerró la puerta de la casa. Enana estúpida (pensé) no sabe apreciar la gimnasia.

Me quede afuera confirmando lo que no quería confirmar, “soy un imbécil”. Me fui tratando de caminar, tratando de olvidar, sábado en la noche por esas calles oscuras, termine en un chifa con una sopa wantan que nunca se acababa pues quizás mis lagrimas o el sudor no me dejaban ver el final. Me quede pensando en el paso de la caída, de la canción interminable, de las miradas de molestia de esa gente desconocida, que se cree feliz solo porque no se caen.

Camine hacia mi casa y como casi cada semana paso un patrullero y me “levo” y dormí una vez más en la comisaría donde el ron no me salvo del paso de la caída, esa noche soñé con Martina Navratilova.

 

 

 

 

 

Junio 9, 2009

El Desquite

por @ 6:13 pm. Archivado bajo Literatura

 

 

 

El Desquite

 

 

 

Amanecía en Morropón, ciudad de la provincia del mismo nombre, perteneciente al departamento de Piura en el territorio norte del Perú. El sol diáfano que ya había acariciado con sus rayos de vida el Atlántico y luego la inmensa amazonía, deslizaba su luz y  calor desde las laderas de la cordillera andina. La adormilada ciudad recibía agradecida la bendición del cielo. En su casa de las afueras de Morropón, Luis, se despertaba siempre al alba, le gustaba ver al sol elevarse tras las magnificas montañas, también se levantaba a dar de comer a las aves de su granja, pues su familia poseía una granja intensiva, pequeña pero altamente productiva. Los bosquecillos de algarrobos y sapotes enmarcaban el lugar. Es el piedemonte andino, se ven los algodoneros a distancia y la familia siempre dispone de mangos y limones que proliferan en el lugar. El río Piura y los afluentes que lo alimentan van casi secos en invierno y en verano incrementan su caudal debido a las lluvias, llegando a causar serias inundaciones. Estas inundaciones se tornan devastadoras sobre todo si coinciden con el fenómeno del Niño, que es causado por el ingreso de corrientes marinas más calidas en el cercano mar de Grau, en el Océano Pacifico.

 

- Luis ¿ya diste de comer a las aves?

-Si, papá

-Seguro que comenzaste con tus engreídos.

-Si, señor.

-Desde que perdone la vida a esos dos patos, por tu favor, les has agarrado mucho cariño ¿no? y hasta le has puesto nombre como si fueran vacas.

-Si, señor.

-Si,  que serán los patos mas viejos del mundo, un pato que ya acabo su ciclo de padrillo y una pata que ya dejo de poner y para enfermiza.

-Usted me prometió que no los mataría, padre.

-Ya, pero tú también me prometiste que los cuidarías y alimentarias con tus propinas.

-Si, señor y los seguiré manteniendo.

-Bueno pero apúrate que tienes que desayunar y al colegio, rápido muchacho

-Si señor.

 

La granja constaba de ganado caprino y vacuno principalmente y en menor cuantía el porcino y ovino. Luis estaba a cargo de las aves de corral entre las que estaban sus engreídos, un par de patos pequineses que como le había dicho su padre eran unos huéspedes inusuales, ya que todo animal de granja debe dar el más rápido beneficio sea en carne, leche, huevos, lana o piel con la minima inversión. Esto es válido en todo el mundo, sea en el primero o el tercero, que esta solo son divisiones que han puesto el egoísmo del hombre, en su afán de acaparar más de lo que necesita.

 

Los trabajadores repartían pasturas secas, pasta de algodón, maíz partido, otros subproductos de agricultura y por supuesto la vital agua a todos los animales. Luis verificaba que los comederos y bebederos de las aves estuvieran en buen funcionamiento y surtidos. Luego entraba  a su casa, se bañaba tomaba un desayuno al paso, agarraba sus útiles de colegio y daba una última revisada de que los animales hubieran quedada bien seguros. Las aves estaban expuestas a los zorros que merodeaban en las cercanías.

El sol que ya había recorrido un buen trecho en la bóveda celestial y comenzaba a pedir tributo a Morropón. Esto por su cercanía a la línea ecuatorial, que si bien es imaginaria no lo es así el calor abrumador que puede llegar a los 40 grados centígrados. Luis al igual que sus hermanos menores Mario y Miguel iban a la escuela en burros que esa región reciben el nombre de pieajenos, usaban sombreros de paja de ala ancha para defenderse del intenso calor y en sus alforjas llevaban además de sus útiles escolares un ligero refrigerio.

 

Luis veía pasar a Juan, socio de su padre que llevaba a vender la leche en un camión, hasta La Matanza y si hay mucha producción hasta Chulucanas, capital de la provincia. Salieron temprano de la escuela ese día y pudieron ver una actividad cívico-patriótica donde destacó el famoso baile del Tondero cuyo origen se remonta a la época de la colonia española lo cual le da a la provincia de Morropón el reconocimiento de ser la capital del Tondero. Este baile representa a una pareja durante su enamoramiento y es interpretada con saltos, coqueteo, paseos y demás insinuaciones naturales de los enamorados. Este baile forma parte de la cultura popular de Morropón, que cada domingo con guitarra y cajón rinde culto al ritmo, sin importar lo caliente de las arenas, la gente jaranera se lanza al ruedo elevando sus pañuelos y ensayando requiebros.

 

Al regresar a su casa Luis revisaba el cuidado de las aves dándoles un momento especial a sus patos que lo conocen.  Se divertía cuando el pato le picoteaba los pies  demostrando que estaba en su territorio y defendía  a su hembra, a la que pisaba todos los días, renunciando con tenacidad al paso del tiempo. Luego pasaba a la cocina hambriento donde su madre le tenia preparado un seco de chabelo, plato preparado a base plátanos verdes fritos machacados con aderezo de carne seca y de refresco chicha de jora dulce, un maíz  medio molido que se hierve en agua y se añade azúcar. Ese día se había preparado también el copus  comida parecida a la pachamanca que se cocina directamente dentro de la tierra pero a diferencia de esta, el copus se hace una tinaja de barro cocida que luego se entierra  y en el cual se añaden diferentes tipos de carnes, habas, papas, yucas, camote, plátanos, maíz y hierbas aromáticas, todo en capas separadas por piedras calentadas al rojo vivo.

 

Tras haber dado cuenta de tan rico manjar, Luis hacia sus tareas escolares y se juntaba con Ricardo, Beto y Chachi la cuadrilla inseparable y se iban a jugar fulbito, imaginando ser famosos como los jugadores de los equipo profesionales, soñando que algún día alguien viera sus magistrales jugadas y los llevara al estrellato. Al terminar el juego corrían a la cercana laguna de donde  se refrescaban. Luego se tumbaban en la orilla para hablar de la jornada, pero sobre todo de chicas y de las recientes conquistas, cada cual más espectacular que la del otro. Bueno dejémoslos fanfarronear en ese atardecer glorioso, no los necesitamos por ahora.

 

Por las estribaciones de la cordillera bajaba diminuto un zorro, pequeño de tamaño pero gigante en sagacidad. Bajaba buscando su alimento nocturno, no podríamos decir alimento del día, pues los zorros, como animales de presa, buscan y consiguen su alimento en la oscuridad. El viento que ahora ascendía de los valles le traía el aroma de gallinas, pavos y patos, el hambre de tantas noches de estomago vacío, le agudizaba los sentidos y la astucia .Se deslizó confundiéndose con las sombras bordeando la granja de Luis. Su olfato ochocientas veces más poderoso que el del ser humano lo llevó directo al gallinero, buscó y buscó un orificio, pero la buena construcción no le dejó un resquicio para ingresar. Se iba a retirar cuando divisó a los dos patos a fuera en la acequia.

Luis, niño al fin y al cabo, con doce años a cuestas, había cometido un descuido garrafal, las promesas del juego y la diversión le habían hecho olvidarse de ponerlos adentro.

El zorro atacó, el pato macho le cerró el paso y el zorro le dio zarpazos que lo tumbaban pero el pato regresaba en medio de un remolino de plumas que se formaban en cada ataque. El rapaz empezó a sentir el efecto de los picotazos y del espolón con que el pato se defendía y defendía a su hembra. Tras la última embestida el pato cayó a la acequia herido y agotado, demoró en salir, el zorro atacó a la hembra que débil por la edad y la enfermedad, sucumbió al primer ataque. El zorro tras asfixiarla, le desgarró el abdomen y la arrastró hasta un rosal, la presa pesaba y trató de comer en el lugar, cuando el pato herido regresaba y llegaban Luis y su padre que habían oído el último grito agónico de la pata .El zorro escapó como una centella. El padre que no había traído su carabina, lo vio perderse en las tinieblas,  mientras Luis, desolado observaba el cuadro con el pato macho rodeando y defendiendo, hasta después de muerta, a su pareja.

 

-Deberían poner trampas, Luis-decía Beto.

-No mejor carne envenenada-dijo Chachi.

-Un buen balazo en la panza seria lo correcto -tercio Ricardo.

-Papá dice que las trampas y el veneno pueden ser malos para nuestros animales y que no me da la carabina hasta que cumpla los catorce. El insiste en la seguridad de los galpones, fue mi culpa, debí guardarlos.

-Si,  pero ese zorro regresara, ya esta cebado de sangre, lo intentará otra vez -dijo Ricardo-el pato macho quedo mal y se morirá rápido de sus heridas y de pena. Deberías ponerlo afuera de cebo y esperar con la carabina y cuando venga el zorro, tomarían merecido desquite, tú y el pato.

 

Esa noche, Luis, se fue a dormir con las palabras de Ricardo dándole vueltas en la cabeza. Soñó con sus patos vivos y alegres. Se despertó a la una y siguiendo el impulso ancestral de la venganza, se desplazó en la oscuridad  por la casa, tomó la carabina y sacó sigilosamente al pato, que casi ya no se movía .Lo dejó afuera y se apostó tras la leñera, con el arma bien cargada y lista. Nada paso esa noche, ni la siguiente, solo ganó un tremendo cansancio por la velada y no podía concentrarse en la escuela.

 

La tercera noche estaba por desistir cuando escuchó que el pato dio un graznido y tambaleándose se incorporó .Luis tensó sus músculos y apuntó al lugar donde el pato rompía la oscuridad con su poderosa visión. El zorro apareció en la claridad de la luna llena, el pato tambaleándose se le fue encima, el zorro sabedor de la debilidad de su adversario le dio un zarpazo que lo arrojó al suelo .Al mismo tiempo sonó el disparo, el zorro se contorsionó, la bala le había dado, huyó cojeando y al tratar de pasar la acequia le faltaron las fuerzas, la herida se lo impedía. Luis llegó rápido, el zorro lo miró desde el fondo de la acequia gruñendo con furia.Sintió compasión, después de todo siempre había sido un muchacho noble que no le gustaba la pendencia. Un aleteo lo distrajo, el pato agonizaba, Luis, volteó hacia el zorro, levantó la carabina, apuntó, apretó el gatillo.

El Mundo Invisible y Lucia

por @ 5:56 pm. Archivado bajo Literatura

 

Foto: Douglas Chapman

Desde que tenía uso de razón Lucía había viajado a través de esa eterna semipenumbra que hay debajo de la foresta amazónica, siempre en compañía de su padre que buscaba la madera más valiosa.
Su pueblo Intuto, en el norte de la amazonía peruana, estaba en un lugar despejado, donde si golpeaba el sol, que había curtido su piel de a través de catorce años. Era ella la mayor de seis hijas que habían tenido don Adán y doña Lucía en su vano intento de procrear un hijo varón. Intuto esta en una elevación donde no llegaba la crecida del Río Tigre, que en épocas de lluvia ruge arrasando sus riberas. Este río es tributario del Marañón que a su vez desemboca en el río más caudaloso del mundo, el río Amazonas.

-Papá, ¿te puedo acompañar mañana?
-No hija, puedes hacerlo durante el verano, en las vacaciones; ahora tienes que quedarte con las madrecitas, tienes que estudiar.
-Pero si ya se todo lo que necesito saber, se como seguir el curso de los ríos si me pierdo, como encontrar comida, como cazarla. Se donde dormir y que peligros evitar.
-Lo se Lucía y estoy orgulloso de ti, pero el mundo es más grande que nuestras tierras de por si inmensas, hay otras culturas y muchos conocimientos por aprender
-¡Si, pero yo no quiero salir de aquí, nunca!
-Uno nunca sabe, en estos tiempos, todo esta cambiando tan rápido, hay que estar preparados ¡andando que se te hace tarde para tus clases!

Las misioneras españolas se diseminaban afanosamente en los pueblos de los ríos amazónicos. Ellas usaban los ríos como vías de comunicación primaria, luego los esporádicos vuelos de aviones hidroplanos y cerca a los enclaves petroleros como Capirona y Pavayacu por helicópteros.
Estas abnegadas monjitas enseñaban además de la fe, las letras y ciencias básicas hasta donde podían, usando en su afán las tradiciones locales para hacerse entender.

-Madre Angustias ¿por qué no se quedo en España? ¿para qué se hizo madre? Yo la he estado observando, cuando no llega la comida a tiempo usted y sus compañeras dan y se quedan solo con lo mínimo para vivir ¿por qué hacen esto?
-Mira Lucía, esa es mi vocación y lo hago por un compromiso profundo con Dios.
-Pero sufre mucho, madre.
-Más sufrió Él por nosotros, algún día lo entenderás hija.
-Mi papá dice que debo aprender muchas cosas de su cultura, de la gente que viene de la costa y de otras partes del mundo.
-Así es hija, las cosas buenas, pero sin perder la tuya. Lamentablemente también esta cultura ha traído cosas muy malas a sus pueblos antes inocentes y en armonía con sus tierras, hablo especialmente de la codicia, que todo destruye. Mira como muchos desalmados acabaron con tribus enteras. Especialmente los caucheros que prácticamente los esclavizaron, luego vinieron negociantes inescrupulosos y hoy la lacra de los narcos y los terroristas. Si quieres más, allí tienes el abandono por décadas de los gobiernos centrales que solo los mencionan en las elecciones. También puedes ver muchas madres solteras y niños abandonados a su suerte.
-¡Yo todavía no tengo novio, madre!
-Espera hija, tú sabrás cual es el hombre para ti, para toda la vida, tú lo sabrás por que supiste esperarlo.

Cuando llegaron las vacaciones Adán no tuvo mas remedio que permitir que Lucía lo acompañara. Partieron muy de mañana con dos amigos, Justo y Amadeo. Sobre Amadeo recaía el triste emblema de ser el último de su tribu, era gran amigo de Adán y le enseñaba los secretos profundos de la selva.
Salieron en un bote a motor, caleteaban el río, desembarcando varias veces e internándose luego en la selva y apuntando el resultado de sus pesquisas, para luego venir a talar los árboles finos.
Lucía siempre se había sorprendido de la habilidad de Amadeo para desplazarse por esos bosques tan altos y tupidos, donde los rayos del sol no tocaban el suelo sino difuminados en una luz opaca, mágica. Llego la noche e hicieron una fogata para asar unos boquichicos que había pescado Justo, dejando el añuje que había cazado Amadeo para el día siguiente. Se sentaron alrededor del fuego y comieron en abundancia. Luego conversaron.

-Papá, ¿es verdad que las plantas, los animales y nosotros, no somos más que una representación de un mundo invisible, que camina al lado de nosotros y donde viven espíritus sabios que nos ayudan?
-¿Quien te dijo eso?
-Ayer abuelita me lo contó, me dijo que a ella también se lo contó su abuelita.
-Si, hay algo de eso, pero recuerda también las enseñanzas de sor Angustias, ese mundo invisible existe pero fue hecho por un Creador.
-¿Tú lo has visto?

Adán se puso meditabundo y tras una larga pausa dijo : ”Cuando era muy joven me había internado en la selva en busca de un añuje ,de repente caí en una zanja, era extraño pues yo sabia que nadie estaba trabajando por allí y sobre todo haciendo semejante surco. Curioso lo seguí y me encontré cara a cara con una boa inmensa, gigante, el surco era su huella. Me quede paralizado del miedo, pero luego me sentí tranquilo. Todos los contornos de los árboles comenzaron a desaparecer hasta que solo quedamos la boa y yo, como flotando en una niebla. Vi sus ojos que en vez de furia me miraban con temor y pena. Lo más sorprendente fue cuando comenzó a hablarme:
-¿Que buscas, por que destrozas esta selva que es mi casa? -la escuche decir incrédulo, pero sin saber porque le conteste: “Yo quiero esta selva, es mi casa también”.
-¡Entonces, cuídala!-Me dijo
Poco apoco los árboles se fueron materializando y la boa se fue alejando hasta desaparecer, luego me vi tumbado en la zanja. Nunca supe si la vi de verdad y me hablo o fue producto del golpe que me di al caer”

Pasaron una noche apacible, turnándose los hombres para hacer guardia, mientras Lucía durmió placidamente. Al amanecer desayunaron frugalmente unos plátanos maduros y un poco de fariña. Adán y Amadeo se internaron en la selva en busca de árboles finos y Justo se ocupó de levantar el campamento y de tener listo el bote para cuando regresaran .Lucía se quedo para cocinar el añuje. La niña observaba a Justo llevando las provisiones al bote mientras trozaba el añuje fue entonces cuando sintió la mirada. Volteó y se encontró con los ojos verdes brillantes de un otorongo estaba tan cerca, que olía el aliento de la fiera.

-¿Qué buscas niña en mi casa? dijo intempestivamente el gran jaguar sudamericano.
-Yo solo acompañó a mi padre, musitó Lucía impulsivamente, fascinada de estar hablando con el felino mítico, aquel que ve lo que no se ve.
-¿Y que busca tú padre?
-Madera de árboles finos.
-Esos árboles están vivos como tú y yo, si ellos se acaban nosotros también desapareceremos.
-No lo había pensado de esa manera.
-Pues piénsalo y díselo a tu padre.

Justo se había puesto a distancia de tiro con su retrocarga, solo Lucia evitaba que disparara, tenia miedo de herirla esperaba el momento preciso para no herir a la niña.

-¡Lucía tirate al suelo!-gritó Justo frenético.
Ella mas bien se interpuso protegiendo al otorongo.
-¡No le hagas daño, es nuestro hermano!-
-Justo sorprendido por las palabras de Lucía bajo su arma y cuando quiso ubicar al felino, este ya no estaba allí.
Cuando habían pasado unas horas llegaron Adán Y Amadeo, Justo le informó lo acontecido.
- ¿Qué paso hija, Justo me dijo que el otorongo te iba a atacar y te estaba rugiendo? ¿Por qué lo protegiste?
-Papá, el otorongo no me rugió, me habló. Me dijo que los árboles que cortas están vivos y que sin ellos nuestras vidas corren peligro. Me dijo que te lo dijera.

Adán se sentó en el suelo y quedó sumido en profunda reflexión, que no interrumpieron sus compañeros. Luego de casi una hora se levanto y dijo: “¡Nos vamos a casa, andando al bote!”.
-Pero Adán ¿y las maderas?- dijeron casi al unísono Justo y Amadeo.
-Esto se acabó para mi, al fin comprendo el daño que estaba haciendo. El mismo mensaje que medio la boa lo repitió hoy el otorongo a mi hija. ¡Esto se acabó!

Se embarcaron y una tarde colorida, musical, mágica los acompañaba. Los árboles se veían más verdes que nunca. Varios delfines rosados pasaron a su lado escoltándolos. En la ribera diversos y numerosos animales usualmente escondidos, se dejaban ver y observaban atentos a la pequeña tropa, había ronsocos, sachavacas, monos, otorongos entre otros más. Bandadas de loros, garzas y guacamayos volaban alrededor de ellos. Los tres hombres ni pensaron en tomar sus armas, nunca habían visto algo así. Una lágrima imprudente asomaba en sus curtidos ojos. Lucia reía mientras acariciaba a un paiche, más grande que el bote y que flotaba manso a su alcance.
La sonrisa de la niña parecía hacer más radiante ese mundo que se les permitía ver. Un mundo que deberia ser visible si el hombre comprendiera la importancia de cuidarlo, un mundo que por su codicia se había convertido en un mundo invisible.

Junio 7, 2009

El Complot (Cuento)

por @ 12:57 pm. Etiquetas: , , , , , , , ,
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                                                                                                   EL COMPLOT

 

Caí estrepitosamente contra el suelo, la noche anterior me había sucedido algo similar. Tuve una terrible pesadilla, dí vueltas y vueltas sobre mi cama hasta que caí al piso.

Durante nuestra reunión de reencuentro celebrando las bodas de plata de nuestra promoción del colegio, mis compañeros de aula y yo descubrimos que varios de nosotros habíamos emigrado a Estados Unidos y residíamos en diferentes estados de la unión. Al regreso, César, programador de computadoras y compañero de promoción quién vivía en California, decidió crear una página blog. Contactó a Lorenzo, a Joel y a mí, y pronto comenzamos la tarea de escribir artículos en el blog en nuestros ratos libres. César se especializaba en crónicas y viajes, Lorenzo en poesía y literatura, Joel en entretenimiento y espectáculos, y yo, quién vivía y trabajaba en Washington DC, opté por economía y política. Continue leyendo…

Junio 4, 2009

Día de la Cultura Afro-Peruana

por @ 4:26 pm. Etiquetas: ,
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El 4 de junio, fecha del nacimiento de Nicomedes Santa Cruz (1925-1992) se celebra el Día de la Cultura Afro-Peruana. Poeta, musicólogo, ensayista y periodista, Nicomedes Santa Cruz ha dejado una obra aun poco investigada en los estudios de la cultura peruana. Por ello, pongo a disposición de los lectores algunos fragmentos de su ponencia ‘Nueva Canción’ presentada en el 1er Festival y Foro del Nuevo Canto en Latinoamérica, México, 1982.

“Problema crucial para el hombre de esta gran parte del continente que Martí llamara ‘Nuestra América’ es la búsqueda de una identidad cultural que le escamoteara el colonialismo esclavista. Esta identidad se gesta en el proceso histórico que funde la cultura aborigen con la europea y la africana, y su síntesis dialéctica es la americanidad”.
“En actitud contestataria se establecieron, tentativamente, denominaciones étnicas (Indoamericana y Afroamericana) que entrañaban connotaciones excluyentes, sin que jamás los argumentos racialistas en que sustentaran ni las corrientes literarias y pictóricas que generaron devolvieran su identidad cultural a poblador alguno de las aludidas designaciones, vale decir indoamericanos y afroamericanos, ¿por qué? Sencillamente porque indio y negro son meros conceptos, categorías sociales emanadas del colonialismo esclavista. Y de lo contrario, pretender identificar la cultura a partir de la raza es seguir hundido en la alienación, porque esa trampa hace mucho que la armó el colonizador en su propio beneficio”.
“La identidad cultural no es otra cosa que la identificación de nuestras respectivas culturas. Y cultura es la suma de todos los recursos a que apelan nuestros pueblos para vivir, así como las múltiples formas como manifiestan su existencia, generación tras generación. El cúmulo de vivencias, en este cotidiano ejercicio, va creando las historias locales cuyo conjunto orgánico es nuestra común historia continental. Entonces, para rescatar nuestra identidad tenemos que recurrir a nuestra historia”.
“Nuestra historia está en el nostálgico harawi que musitaba el secuestrado mitimae y no en el victorioso haylli que se entonaba en loor del ejército imperial de los Incas. Nuestra historia está en los cabildos de nación, en los palenques de cimarrones, en el calpulli y la milpa, en el ayllu y la marka; y no en los tratados de antropología, etnología, etnografía, etnomusicología y etnohistoria de la biblioteca del señor rector universitario”.

Extraído de Nicomedes Santa Cruz, Obras Completas II, Investigación (1958-1991). Compilado por Pedro Santa Cruz Castillo. Libros en Red, 2004, pgs. 231-232.

Mayo 4, 2009

Las Cuatro Palmeras (Cuento)

por @ 9:54 pm. Etiquetas: , , , , , ,
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                                                                                           LAS CUATRO PALMERAS

Palmeras.jpg

Mi padre, Capitán de la Guardia Civil y comisario de la ciudad, era aficionado al andinismo. Andaba de viaje por Chile escalando el Aconcagua. El ya antes había subido a la cima del Huascarán, que mostraba imponente su figura a través de la ventana de mi habitación. Habíamos vivido en Lima, donde nací, también en Tumbes, donde nació mi hermana. Ahora estabamos aquí, en Yungay, la tierra de mi padre. Continue leyendo…

Abril 22, 2009

Itinerario Desconocido (Cuento)

por @ 5:06 am. Archivado bajo Literatura

Escribir un libro es no morir del todo

Parece que fue ayer, estas calles tan extrañas .Como iba a saber que a los cincuenta y cinco años llegaría a estas tierras de Hartford, Connecticut , siguiendo los ensueños de los sueños de mis hijos.
¿Qué hubiera pasado si me hubiera quedado? Mejor ni pensar, la vida corre sin frenos y te deja ausente de tiempo. ¿Cuántas cosas mejores o peores hubiera hecho? Solo Dios lo sabe. Llegué con dos títulos, uno profesional y otro administrativo. Pero, sin el idioma requerido, eran solo papeles hechos de aire. Hasta que toqué la puerta de la radioemisora.

-Bueno, hay una plaza disponible ¿qué experiencia tiene en ventas, además de estos títulos?
- En mis años jóvenes me dediqué a vender electrodomésticos en el Perú. Tuve la oportunidad de vender los primeros televisores que llegaron a Lima.
-Suena interesante.
-Si, los clientes me llamaban solo por los televisores, y acababa vendiéndoles lavadoras, refrigeradoras, cocinas y más.
-Bueno, amigo allí tiene todo el mercado hispano de Hartford, el cielo es el límite.

Y así comencé y llegue a tener una de las mejores carteras de clientes de publicidad radial en el ambiente hispano. No me puedo quejar. Incluso fui el primero en incursionar un programa netamente peruano en la radio comercial. Compraba una hora y ponía música y noticias del Perú. El programa salía cuando podía o mejor dicho cuando conseguía mis cuatro auspiciadores. No tenía día, ni horario fijo. Pero siempre el 28 de Julio, con las notas del himno nacional, algún invitado especial, noticias de la lejana patria y claro la música peruana.
Tengo tantos recuerdos, tantos cassetes grabados, tantos amigos .En estas nuevas tierras vi nacer y crecer a mis nietos, y vi morir a mi esposa que me acompaño durante medio siglo. Si, acabo de cumplir los setenta y tres años y toda la vida se agolpa en mi mente. Debo escribirla antes de que sea demasiado tarde. Quise escribir algo así cuando cumplí los cuarenta. Hice muchos borradores pero sin concretarlos. Los fui dejando para más tarde. No puedo darme ese lujo a mi edad.

-¿Otra vez soñando despierto, viejo?
-No hijo ¿te acuerdas de mi Jungla de Cemento? nunca la termine.
-Cuando viajaste apurado dejaste tus borradores, te los traje todos.
-Pues ahora quiero terminarla, ya plante árboles, tengo hijos y nietos, me falta escribir el libro.
-Que bueno, ya sabes si quieres ayuda, aquí estoy
-Si, ayúdame a revisarlo y sobre todo búscame un título original. El título La Jungla de Cemento, ya ha sido usado.
-Ahora mismo estoy trabajando en un cuento y le estoy por poner Itinerario Desconocido o La Vida es una Tómbola. Puedes usar cualquiera de los dos, si te gustan.
-Itinerario Desconocido…Itinerario Desconocido…suena bien, me gusta.
-Pues es tuyo.

Y aquí estoy trabajando en mi libro, que buen título me consiguió mi hijo. Tengo que acabarlo rápido, no sea que se me adelanten también en este título. No es fácil resumir tres cuartos de siglo en unas páginas. No alcanzarían muchos tomos para escribir las anécdotas, alegrías y tristezas, actos casi heroicos y otros que mejor ni recordar.Escribir un libro, es no morir del todo. Menos mal que ya lo tengo delineado mis padres cada uno proveniente de una familia de más de 10 hijos, mis tres hermanos, mi esposa, mis cuatro hijos y mis nueve nietos.
Mi nacimiento en la norteña Lambayeque. Mí llegada a Lima a los cuatro años en un vapor, bordeando la costa, cuando aún no existía la carretera panamericana. Mi niñez y juventud en los Barrios Altos. Mi primer trabajo a los doce años en el servicio de Correos. Allí tuve que aparentar dieciséis para poder ingresar, no se como lo hice, pero lo hice. Por eso tuve que terminar mi secundaria estudiando de noche.

Más adelante mis estudios en la Universidad de San Marcos y luego en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Paralelos fueron mi noviazgo y matrimonio con la mujer de mi vida, tengo tanto que contar de nuestra vida juntos. Y luego mi servicio como Auditor Tributario en el Ministerio de Economía en Lima.
El haber trabajado para el estado desde tan temprana edad me permitió jubilarme a los cincuenta y cinco. Así pude viajar a los Estados Unidos, a pedido de mis hijos que vivían aquí. Solo uno quedo en Perú, pero ya llego y ahora venimos a darnos cuenta que a los dos nos gusta escribir.
Bueno basta de tener los recuerdos dando vueltas, al escritorio y a plasmarlos en papel. Pero ¿qué esto? ¿Qué paso con la luz? Esta todo oscuro, que raro nunca había visto algo así. ¿Estoy en un túnel? Y ese resplandor que viene tan rápido ¡Oh Dios que bello es este lugar!

-Por favor ¿quién es el familiar a cargo?
-Yo doctor, me llamo Daniel Peralta.
-Mira Daniel, lo siento mucho, tu padre falleció, pese a todo el esfuerzo de los paramédicos por revivirlo.
-¡Dios mío, mi padre…!
-Tranquilo, Daniel, mira te soy sincero, el día que a mi me toque, desearía la muerte que tuvo tu padre. Ni se entero, fue un infarto cardiaco masivo, nunca supo lo que paso, fue como apagar un interruptor de luz.
-Gracias por sus palabras doctor, él estaba muy triste desde hace un año, cuando murió mi madre. Pero últimamente se le veía tan animoso. Nada hacia presagiar que se iría tan rápido.
- Daniel, se va el niño, se va el adulto y el anciano. Nadie sabe cuando ni donde, la vida es así. Solo hay algo cierto, el nacer, el resto de nuestra vida es un itinerario deconocido.

Abril 20, 2009

“Hasta Quemar el Ultimo Cartucho”

por @ 12:53 pm. Etiquetas: , , , , , , , ,
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 Batalla de Arica

La formación que defendía la plaza veía ante si desplegado al enemigo, inmensamente superior en número de soldados, con armamento moderno y bien apertrechado de municiones. Estaban rodeados por todos lados y la única salida era el mar, pero también fue bloqueada por la escuadra enemiga. Daniel observaba a la delegación contraria que se retiraba sin haber conseguido que el Coronel Continue leyendo…

Abril 18, 2009

Nuevas Versiones de Viejas Canciones (Parte 2)

por @ 9:35 pm. Etiquetas: , , ,
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En la década de los 60’s, el grupo peruano Los Doltons popularizó el tema “El Ultimo Beso” en Perú y Sudamérica. Aquella que en parte de su letra dice: “¿Porqué se fue y porqué murió?, ¿Porqué el Señor se la llevó…?”

LOS DOLTONS Continue leyendo…

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